Objetos que nos trasladan al mundo del juego y la imaginación, con un aspecto jovial y colorista que nos hace la vida más divertida y apetecible. Estos productos cobran especial protagonismo en espacios de carácter más lúdico y creativo, generando un clima informal y relajado de un entorno cotidiano. Predominan las materias cálidas y sencillas como la lana o el algodón.